martes, 6 de mayo de 2008

TRABAJAR PROFESIONALMENTE EN EL AULA

Mucho es lo que me he acordado de mi dos profesores. Recuerdo a inicio de semestre la presentación de la electiva, presentarme y describir el desarrollo del semestre a mis estudiantes, muchos de ellos todavía asisten a la clase poco preparados, apáticos, irrespetuosos y desmotivados.

Recuerdo cuando yo era un estudiante universitario, recuerdo cuando en los primeros semestres celebraba que los profesores no asistieran a clase, para mi eso era excelente, que equivocada estaba en esos tiempos. Aun así leía mis libros antes de que yo fuera a la clase, subrayaba definiciones claves y llegaba a clase preparada con preguntas sobre el texto que no comprendí. Yo sabía que necesitaba dominar el material, porque una vez que me graduara, iba a estar la empresa y yo, no iban a estar los libros y maestros para ayudarme.

Mis compañeros eran muy buenos estudiantes, pero no faltaba el que nos hiciera reír a todos, aquel que se burlaba de cada falla del profesor (como si este fuera perfecto) y claro aquel que quería demostrarle a todos lo rebelde que era y como desafiaba al profesor llegando tarde, probándolo con preguntas maliciosas y saliéndose de la clase cuando quisiera, solo para llamar la atención.

Ahora que analizo, justamente esos dos compañeros no están muy bien en su vida profesional, justamente esos huecos generados a lo largo de su carrera se han hecho visibles en su faceta profesional, lo peor de todo es que seguramente ya a nadie le importa que tan chistosos fueron en la universidad.

Para mi fortuna, tuve la oportunidad de conocer a dos de los docentes que mas me aportaron en toda mi carrera universitaria, me enseñaron a ser exigente conmigo misma, a realizar excelentes presentaciones (que ahora mismo son admiradas por directivos), a ser exigente con la presentación de mis trabajos (ahora veo reflejado en los informes), me enseñaron que ante un mercado sitiado de profesionales uno tiene que marcar la diferencia desde sus inicios y uno inicia en la Universidad, es decir TRABAJAR PROFESIONALMENTE EN EL AULA. Me di cuenta de la importancia de mi trabajo, y también que si yo no hacía mi trabajo de forma correcta, entonces yo sufriría la reputación de ser un mal Ingeniero industrial. Encima de eso, traería la vergüenza a mi profesión.

Mis dos docentes me enseñaron algunas normas básicas en la relación maestro- estudiante, luego de mi corta carrera como docente he incluido algunas sugerencias para los estudiantes, a fin de ayudarlos a actuar profesionalmente en el aula:

1. Ir preparado a clase, le ayudará mucho para poder participar en los debates de clase y hacer preguntas. Los docentes realmente disfrutan de la experiencia de las aulas mucho más cuando los estudiantes hablan. Y créanme, sabemos cuales son los estudiantes que contribuyen. Ir preparado me permite preguntar cosas relevantes.

2. Al hacer uso de la palabra en clase, reflexionar sobre lo que va a decir antes de decirlo.

3. Realiza todos los trabajos! Esmerarse por la presentación y profundidad en los trabajos hace de mí una persona mas preparada.

4. Permanecer despierto durante la clase. Si tiene una condición médica que no le produce somnolencia, explicar esto a los instructores antes de la clase.

5. Apagar los teléfonos celulares (o por lo menos ponerlos en vibración).

6. No cierre sus cuadernos y se preparan para salir hasta que el instructor termine la clase. Hacerlo antes es muy grosera y poco profesional.

7. Preséntese a la clase poco antes de que la clase empiece o a tiempo. Caminar en la clase tarde es sumamente grosero y antiprofesional.

8. No plagiar sobre documentos o exámenes! A quien engaña?... será que en el futuro engañara al gerente de la empresa?

9. No asistir a clase si no estoy interesado en ella. Nada te lo exige, ir para distraer a tus compañeros es de mal gusto y poco profesional.

La profesión de ingeniería Industrial desesperadamente necesita graduados éticos, trabajadores. Lo que no necesitamos son los empleados que quieren un trabajo fácil, recogen su cheque de salario, y van a casa. Veo esta actitud en estudiantes que justamente quieren venir a clasificar, no estudiar, hacer el examen y luego exigir por el resultado obtenido. Explico que mis cursos no surten efecto de ese modo.


Con mis dos profesores tuve que estudiar mucho, realizamos muchísimos trabajos, de hecho nos quejábamos de lo insensible que en ocasiones parecían ante nuestro “sufrimiento”; sorprendentemente, al final del semestre, concluimos que la clase fue lo más duro que alguna vez habíamos tomado, excepto que en ellas aprendí más de lo que han aprendido en cualquier otra clase. Ellos eran duros, justo, pero una fuente de conocimiento y ejemplo.

En conclusión, espero que los estudiantes hayan comprendido en parte la importancia de sus papeles en el aula en la vida profesional que les espera, espero que todos caigan en cuenta lo mucho que repercuten en su carrera y la de sus compañeros. Ahora solo tu tienes que responder: ¿Qué clase de estudiante eres tu?, ¿te estas comportando profesionalmente en el aula?

miércoles, 30 de abril de 2008

EL MONJE QUE VENDIO SU FERRARI

Estudiantes,

para el martes 08 de mayo, se realizara la evaluación de los capitulos I, II, III, IV y V del libro el monje que vendio su ferrari.

Investigar TPS (Total Performance Scorecard).

Feliz fin de semana,

Liliana Puello Lòpez

lunes, 28 de abril de 2008

"Se debe ser exigente, pero no impaciente", aconseja Andrés López Valderrama, director general de Corferias

Él es, a pesar de su juventud, un gerente muy maduro. Sus reflexiones y decisiones son el fruto de análisis profundos, no improvisa nada.

Además, es un buen ejemplo de una mentalidad global, porque su marco de referencia no es el país, sino el mundo entero.

¿Cuáles son los pilares de su estilo gerencial?

Creo en el liderazgo situacional. Es decir, que según la madurez de una organización, se debe usar un estilo diferente. A mayor madurez, mayor delegación, más empoderamiento y autonomía, menor control y seguimiento.

Otro elemento clave es un sistema integral de gestión que, de manera holística, facilite la puesta en marcha de los planes de acción. También pienso que es indispensable generar y consolidar una cultura que inculque y fomente valores tales como la innovación, la visión global y la responsabilidad (que implica trascender en el entorno, que la empresa sea un factor de desarrollo con equidad de la sociedad).

¿Cuáles son sus principales herramientas de gestión?

Lo más importante es entender muy bien cuál es el negocio en el uno está. Para ello hay que explorar en profundidad lo que se hace acá y en otros lugares del mundo. Y se deben hacer preguntas agudas para desafiar el status quo. Luego se puede pasar a una fase creativa, en la que se generen ideas que produzcan una discontinuidad -un gran cambio que nos mueva hacia un nuevo paradigma.

Creo que la Estrategia del océano azul es un gran concepto que ayuda en este proceso, porque lo pone a uno a pensar en interrogantes cruciales: ¿cómo hacer irrelevante a la competencia?, ¿cómo cambiar las reglas del juego en el negocio en el que uno opera?

El siguiente paso es el de la planeación por escenarios -que implica hacer simulaciones con los factores y variables esenciales. Y por último se construye un Balanced Scorecard, donde se resumen los planes de acción, sus metas e indicadores de desempeño. Y todo esto se aterriza en responsabilidades claras para todos.

¿Cuáles han sido las principales lecciones que ha aprendido de sus errores y aciertos?

De mis equivocaciones he aprendido que no se puede hacer todo a la vez. Y que no se debe afanar tanto, las cosas verdaderamente valiosas tardan tiempo en producirse. Hay que ser exigente pero paciente. También he aprendido que hay que entender muy bien la dinámica de los grupos, porque uno como jefe no puede dirigir simplemente con un "notifíquese y cúmplase" y esperar que aparezcan los resultados deseados.

De mis aciertos he aprendido que vale la pena pensar y actuar en grande. En Colombia la educación llena a la gente de limitaciones y de temores, mientras que en los países más avanzados les enseñan a sus ciudadanos todo lo contrario -que no hay restricciones, que hay que soñar en grande.

¿Qué busca al ahora de seleccionar a sus colaboradores más cercanos?

Que sean flexibles para aprender y desaprender constantemente. Además, que sean creativos, que tengan visiones ambiciosas, que trabajen bien en equipo y que sean buenos seres humanos.

¿Qué les aconseja a los jóvenes profesionales que está iniciando su carrera?

Les sugiero que sean emprendedores, creando sus propias empresas o generando nuevas ideas. También, que tengan un horizonte de pensamiento a mediano y largo plazo, que no sean cortoplacistas. Y que asuman su responsabilidad social, que le den sentido a su vida personal y profesional en función de su contribución a la comunidad.

¿Qué les recomienda a las universidades que están formando a los empresarios del futuro?

Deben acercarse más al mundo empresarial, para producir conocimiento aplicado a la realidad nacional. No deben seguir importando teorías extranjeras que acá no tienen vigencia. Pero lo más trascendental es que les abran la mente global, para que comprendan -expresándolo coloquialmente- que el edificio Colpatria no es el más alto del mundo.

¿Cuál es su definición personal de liderazgo?

Un líder es una persona capaz de diseñar un futuro mejor y de movilizar la gente hacia él

¿A cuáles líderes admira y por qué?

A todos los empresarios nacionales porque han podido generar riqueza a pesar de circunstancias tan adversas.

Hoja de vida

Andrés López es abogado de la Universidad del Rosario, especializado en derecho financiero y con una maestría en administración de empresas. Inició su carrera como docente y Secretario Académico de la Facultad de Derecho de su Alma Mater.

Luego se vinculó a la oficina de abogados Rodríguez Azuero y Asociados. Pasó después a la Vicepresidencia Jurídica de la Cámara de Comercio de Bogotá, cargo que ocupó durante 18 meses hasta llegar a la Vicepresidencia Ejecutiva de esa entidad. Cuatro años más tarde -en abril del 2006- fue nombrado director general de Corferias, que organiza 32 ferias anuales

OJO CON LO QUE COME EN LA CALLE PARTE II


La venta de comida callejera es otro de los problemas para la salud pública en Cartagena.

Una de las preferencias de muchos cartageneros es deleitarse con la variedad de alimentos que se ofrecen en cada esquina de Cartagena.

En lo que estas personas no tienen en cuenta es el riesgo que corren al ingerir productos que no han sido adecuadamente tratados o manipulados.

Fritos, carnes, pasabocas, entre otros, hacen parte de la dieta de miles de personas que ven en éstos una opción para calmar su apetito a un precio favorable.

OSCAR DÍAZ , EL UNIVERSAL



Lo más recomendable es no consumir alimentos preparados en la calle, porque no reúnen las condiciones mínimas de higiene.

Así lo cree Anselmo Morales, quien armado con chicharrón y bollo limpio asegura que “esta comida es mejor que la que me como en mi casa y es lo único que me quita el hambre que me deja el trabajo”.

Ricardo Moreno, propietario de un puesto informal de comida en la Avenida Daniel Lemaitre, cuenta que con los 42 años de antigüedad que tiene su negocio ha mejorado notablemente la manipulación de los alimentos, y según él, eso queda confirmado en la afluencia constante de comensales.

El comerciante indicó que cuenta con la certificación expedida por el Departamento Administrativo de Salud (Dadis) y que por eso “podemos ofrecer un producto de calidad”.

La Plazoleta de la Olímpica es otro de los puntos neurálgicos donde se concentran varios kioscos que ofrecen alimentos, a los que los cartageneros que laboran en el Centro acuden masivamente.
En medio del trajín cotidiano del mediodía, Denis Echeverría, dueña de uno de los establecimientos de la zona, expresa: “Aquí cumplimos con todas las normas que exigen las autoridades gracias a capacitaciones con las que hemos perfeccionado la técnica para trabajar con comida”.

Echeverría reconoció además que en los 26 años que lleva operando en el lugar, ha tenido varias amenazas de cierre por parte de las autoridades distritales que controlan esta actividad, “pero siempre se llega a acuerdos para que nosotros cumplamos con lo que ellos nos piden”.

Los clientes de este restaurante parecen complacidos con la sazón de Denis, quien internada en su cocina no descuida en ningún momento los platillos que prepara en sus calderos.
Solo bastó con caminar un poco para hallar a un vendedor de chorizos, quien en medio de una calle cercana al Parque del Centenario, vociferaba los precios de su ‘manjar’.

Se trata José Ángel Torreglosa, quien ignora completamente la existencia de un certificado para la comercialización de alimentos, “yo no sé nada de certificados o carnés, lo que sí necesito es trabajar para mantener a mi familia”.

Como Torreglosa laboran en diferentes sectores de la ciudad personas que manipulan alimentos, sin que ninguna autoridad les haya otorgado el permiso respectivo.

“REALIZAMOS CONTROLES PERMANENTES”

Gustavo Orozco Lorduy, del Programa de Vigilancia y Control de Medicamentos y Alimentos del Dadis, indicó que la entidad adelanta acciones para regular esta actividad informal.
Como herramienta para su trabajo Orozco destacó el censo realizado en 2007 para la identificación de los manipuladores de alimentos, en el que se reveló una cifra de aproximadamente 800 personas dedicadas a esta labor en sectores diferentes de la ciudad.

Los datos estadísticos muestran al Centro y al resto del sector turístico como las zonas con presencia mayor de puestos de comercialización alimentos.

“Estamos en el proceso de identificación de la población hacia la que dirigimos nuestro esfuerzo, pero es un camino largo y dispendioso. En el censo que tenemos hoy no podemos encontrar, por ejemplo, a todas las personas que laboran de noche y que se ubican en sectores como la Troncal de Occidente”, explicó Orozco.

De igual manera, el informe ha servido, según el funcionario, para ofrecer capacitaciones al personal que ha cumplido con los requisitos que exige el estudio sanitario, así como la comprobación del permiso para operar en el espacio público.

“El trabajo de nosotros (Dadis) se complementa con el de la Oficina de Espacio Público y la Secretaría del Interior, quienes constantemente realizan operativos para frenar la proliferación de este tipo de negocios”, añadió

Por medio de Guardianes de la Salud Pública, la entidad pretende recordarle a los negocios comidas en las calles su compromiso con el tratamiento adecuado de los alimentos, y en caso de incumplimiento a las normas sanitarias, los infractores podrían ser sancionados con cierres transitorios de sus negocios, y si reinciden, la suspensión sería definitiva.

Carné de manipulador,

El Dadis informa que para obtener el permiso de manipulador de alimentos es necesario:

–Recibir una capacitación sobre Buenas Prácticas en Manipulación de Alimentos (BPM).

–Cumplir con los exámenes médicos de rigor.

El aval sólo se le otorga a vendedores ambulantes y estacionarios que manipulan alimentos en la vía pública con permiso de la Gerencia de Espacio Público. Además cobija a madres comunitarias que trabajan con alimentos para el restaurante escolares.

“No es higiénico”,

La nutricionista Marlene de Pantoja señala que “consumir alimentos preparados en la calle no es recomendable porque éstos están expuestos a las condiciones cambiantes del clima, y por tanto tienen probabilidad mayor de estar infectados con bacterias”.

Según la especialista, en estas condiciones “es factible que los alimentos se descompongan por estar a la intemperie”.

Además, “no es adecuado que una misma persona sea la que prepare los alimentos, reciba el dinero de las ventas y atienda las mesas de los clientes, que es lo que pasa en la mayoría de estos sitios”, puntualizó.

La nutricionista hace un llamado a la ciudadanía para que se abstenga de consumir alimentos en sitios que no cumplan con las normas sanitarias básicas.

lunes, 21 de abril de 2008

DE EMPLEADO A EMPRENDEDOR

Dos perfiles de nuevos emprendedores se presentan en el podium. El primero de ellos, caracterizado por el temor, suele apegarse a su trabajo convirtiendo esta actitud en uno de sus principales fantasmas: el miedo a quedarse sin trabajo, a fracasar y a no poder responder por sus responsabilidades. El segundo es una especie de emprendedor arriesgado, confiado en lo que puede hacer y dispuesto a entregar todo a la hora de defender su idea de negocio.

No hay ninguna razón válida para exponer cuál de los dos puede ser más emprendedor o mejor que el otro, la confianza del segundo no garantiza el triunfo sobre el primero y el temor del primero no es un certificado de que se lleve cargada una cruz. Estos dos comportamientos son solo una muestra de los matices y de las reacciones que puede tener un empleado a la hora de convertirse en emprendedor.
Frente a esta situación no existe una verdad definitiva y los estudiosos del tema del emprendimiento, desde la psicología, reconocen que es una disciplina en la que países como el nuestro aún están incursionando. Se reconoce un fuerte trabajo en España y en los Estados Unidos.
Este es un recorrido por algunos de los diferentes perfiles que pueden encontrarse entre los emprendedores y la visión del mundo frente a ellos.“Me da miedo dejar el trabajo”Es natural que un empleado tenga miedo a dejar su empleo y empezar a montar su propia empresa. Esta clase de actitudes son analizadas por Robinson Cardona Cano, estudiante en proceso de graduación de Psicología y acompañante constante en esta área dentro del Parque del Emprendimiento.Cuando a Robinson se le pregunta por las reacciones desde el punto de vista psicológico que puede tener un empleado a la hora de convertirse en emprendedor, él responde: “Básicamente uno parte del plan de vida que una persona ha de tener, y hay personas que por plan de vida y por condición se visualizan dentro de una organización empresarial. Uno dice que es una persona que tiende a tener una estabilidad organizativa, que no le gustan los cambios y que no le gusta asumir riesgos, que prefiere tener el sueldo mensual. Ese es un empleado claramente, una opción de vida respetable.

La otra opción de vida es la del emprendedor. En la Cámara de Comercio de Navarra, por ejemplo, hablan de cuatro tipos de personas que pueden llegar a ser emprendedoras. Una que es por vocación, que desde que nace quiere ser autónomo e independiente y hacer que las cosas sucedan. Esto implica ser una persona más proactiva que reactiva ante los cambios que el medio le ofrece.Un segundo perfil es el de las personas que heredan las cosas. Por ejemplo, cuando un hijo hereda la empresa de su padre y comienza a hacerle cambios. Este puede considerarse un tipo de emprendedor.
El tercero tiene que ver con los emprendedores que son forzados y que por una condición existente en el medio es obligado a ser emprendedor; por ejemplo, cuando hay una dificultad económica.
El último es el emprendedor que más busca la gente: el emprendedor apasionado, el que siempre está buscando hacer cosas y generar ideas en las cosas que le apasionan.Sin embargo, vale la pena anotar que una persona no es solo emprendedora cuando crea una empresa, sino que puede ser emprendedora para su propia vida, para su carrera, para su empresa”.
¿El emprendedor nace o se hace?Esta es una de las preguntas que ha sido más recurrente dentro del campo investigativo psicosocial de la cultura emprendedora. Esther Torres, según un texto de Euskal Herriko Unibertsitatea, de la Universidad del País Vasco, expresa que “el emprendedor nace y se hace”, apoyándose en que “el emprendedor reúne innovación y progreso”, aspectos que pueden ser naturales dentro de la configuración personal de un ser humano, pero que también pueden desarrollarse en un país que le apunte al desarrollo sostenible y a la cultura emprendedora.Esto se resume en una asociación directa entre la creación de nuevas empresas y el desarrollo de la economía.

Un pensamiento similar al de Esther Torres es expuesto por Robinson Cardona, quien expresa que “uno nace con unas potencialidades y que son los contextos y las situaciones sociales las que se encargan de moldearlo”.En la mayoría de las ocasiones, estos perfiles suelen definirse desde unas competencias. Un emprendedor necesita del entorno y siempre está leyendo el entorno para formar sus ideas emprendedoras. Cuando un emprendedor se arriesga a emprender hay que tener en cuenta el aspecto familiar, profesional, personal, leer todo el entorno de la persona que se está arriesgando a crear empresa.

Recomendaciones para vencer el temorCuenta Robinson que anteriormente no era muy recurrente hablar de la parte psicológica de un emprendedor y que las instituciones dedicadas a apoyar el proceso creativo y formal de los emprendedores sólo se dedicaban a la parte técnica.Ahora, tras unos años de estudio, se ha visto la necesidad de trabajar con el emprendedor y todos sus entornos, con el fin de contribuir a que la decisión que está tomando el emprendedor sea una decisión correcta.
Entre las recomendaciones que deja Robinson Cardona a emprendedores e instituciones dedicadas a promover la cultura emprendedora, se encuentra la vinculación de los entornos familiares y el acompañamiento del personal especializado en todos estos medios.Por este motivo es importante trabajar un plan de vida, que no sea solo el plan de negocios o el plan de empresa, sino también una guía, una carta de navegación que le permita al emprendedor saber qué es lo que quiere y para dónde va desde el entorno personal.También es importante recordar que no hay un perfil emprendedor único sino una suma de habilidades y cualidades que terminan triunfando por encima de cualquier temor.

Claves del padre de la gerencia moderna son recogidas en el libro 'En clase con Drucker', de William Cohen

Peter Drucker es más que reconocido en el mundo de la administración moderna, un talentoso maestro de quien Cohen fue alumno y hoy describe 17 lecciones magistrales.
Precisamente, el autor, que estuvo por estos días en Colombia, lo define como pensador de la economía. "Aunque nació en Austria, emigró a Alemania en cuanto Hitler llegó al poder en el año 33. Luego vivió en Inglaterra y, posteriormente, fue a Estados Unidos, donde con El final del hombre económico, conquistó a Churchill. Escribió El concepto de la corporación, para General Motors. Luego se convirtió en profesor de la Universidad de Nueva York y en Clermont".
Lo cierto es que su influencia cambió las compañías y ha sido un gran aporte a la gerencia. "Era un hombre muy analítico y su pensamiento proyectaba resultados diferentes a los de los otros de su tiempo. Desarrolló el concepto de MBO, gerencia por objetivos, que se enfoca en los resultados de la empresa para establecer una relación con los demás, no por la opinión de uno u otro empleado sino por los resultados".

Así mismo, mostró cómo todos los empleados son diferentes y por qué hay que tratarlos distinto, si se quieren optimizar los resultados en el trabajo. "Y eso funciona en todas las áreas, llámense negocios o ejércitos". Según Cohen, esos conceptos eran muy adelantados para la época y con ellos estimuló grandes cambios en la administración. Por ejemplo, se inventó el término 'trabajadores del conocimiento' en una época en la que todos eran operativos. Así mismo, previó la llegada de Internet, trabajó como consultor para corporaciones grandes y fue haciendo cambios grandes por los sitios donde pasó.


"Su asesoría siempre fue el resultado de preguntas, como en el caso de General Motors. Pensaba en qué negocios entraría y por qué razón y decidió que si no iba a ser la competencia número uno del mercado tenía que salir de él. De esa manera, su gestión siempre dio resultados increíbles".Otro de sus postulados fue el de trabajar siempre con responsabilidad social y eso hizo la diferencia con otros líderes del momento, según Cohen. "Hizo énfasis en que las compañías tenían un compromiso con la sociedad, luego venían el mercado y el mercadeo. Hoy por hoy han aparecido sociedades Drucker en todo el mundo: China, Alemania, Corea y Estados Unidos, ligadas a las universidades".

Las claves de Drucker aparecen en el libro como 'lecciones perdidas'. Para él, lo que todos sabían era errado y lo que la gente conocía como verdad eran conceptos equivocados, por eso una de sus lecciones es cuestionar constantemente las verdades. "Era un hombre excelente para predecir y decía que aunque no siempre se puede saber qué va a pasar en el futuro, sí se puede cambiar. Hay que observar lo que ocurre en el presente en el mundo". A eso se añade otra lección: la responsabilidad por construirse a sí mismo y esa es la dinámica del libro. Del marketingPara Drucker hay una gran diferencia entre mercadeo y venta, de acuerdo con Cohen. "Decía que si el mercadeo se hace a la perfección, la venta sería innecesaria, así que en muchos contextos, esta última podría ser adversa a la empresa".

El mercadeo ideal se enfoca en el comprador, en investigar sobre él y en cómo se puede crear un producto que satisfaga sus necesidades y sus deseos. Así, se vende por sí mismo. "Sucede mucho que se tiene un producto equivocado o un mal servicio y un equipo de ventas excelente, que hace campaña y hasta logra vender, pero luego nadie vuelve a comprar el producto. Entonces, el mercadeo no fue tan bueno", concluye Cohen.

Puntos clave:

Lo que todo el mundo sabe es frecuentemente falso.
La autoconfianza debe construirse paso a paso.
Si continúa haciendo lo que hacía en el pasado va a fracasar.
Enfrente los problemas con su ignorancia, no con experiencia.
Un desempeño sobresaliente no va con el miedo al fracaso.
El objetivo del marketing es que vender sea innecesario.
Usted no puede predecir el futuro pero puede crearlo.
Hay que conocer a la gente para liderar y guiar.
Las personas no tienen límites, así sea después del fracaso.
Base su estrategia en la situación, no en una fórmula.