lunes, 19 de mayo de 2008

LAS VOCES DE BAZURTO





“Bazurto no es un problema sino una oportunidad para la ciudad dentro del sistema de mercados sectoriales que responden al requerimiento de la gente de tener una respuesta adecuada a su tema alimentario, que no implique mayores costos.

Hoy como está no puede seguir; porque lo que hay es un chiquero y los mercados no son eso sino centros comerciales de economía popular.

Lo más fácil podría ser levantar un mercado a las afueras de la ciudad, quitar a Bazurto de ahí y en su lugar construir edificios y venderlos a altos precios, pero un gobierno no puede caer en lo fácil, tiene que pensar en lo conveniente para la población y en esto hay muchos elementos que contemplar. Por ejemplo, cómo harían las amas de casa de toda la Ciénaga de La Virgen y de muchos sectores de Olaya Herrera que van todos los días al mercado para ir hasta La Cordialidad y durar dos horas de su tiempo para solamente comprar lo mínimo que ellas acostumbran a comprar en Bazurto; esto tiene que tenerse en cuenta en la discusión.

Igualmente tiene que ser contemplado que una ciudad no puede aceptar que un mercado público sea un desorden, ni el resultado de una falta de autoridad.

Lo que hemos estudiado es que Bazurto no es una central de abastos, sigue siendo un mercado de la ama de casa diaria, que en su gran mayoría va a pie y que estratégicamente fue bien definido porque es equidistante.

Bazurto va a quedar reducido como tiene que ser a un mercado sectorial y va a integrar la base de mercados sectoriales con la que va a contar la ciudad, en la que está planificada la recuperación del mercado sectorial de Santa Rita y la construcción de un nuevo mercado sectorial en La Cordialidad. Esta base va a estar unida con la nueva Central de Logística y de Abastos que quedará ubicada después de la Terminal de Transportes, entre la carretera La Cordialidad y la Variante Mamonal, donde llegarán las tractomulas y los camiones a descargar los productos.
Bazurto para Cartagena tiene que ser la oportunidad de recuperar una oferta de mercado de superaltísimo nivel, con espacios públicos adecuados con alamedas, con espacios culturales y articulado con el sistema de transporte acuático y el sistema de transporte masivo de Transcaribe.

El mercado popular necesita tener los mejores pisos, la mejor iluminación, la mejor ventilación, los mejores expendios; igual que un supermercado privado porque es el sitio donde la población cartagenera de manera mayoritaria va a ser su mercado diario.

Es necesaria además la separación absoluta del mercado con los barrios Martínez Martelo y Barrio Chino para que estos sectores sigan siendo de los cartageneros sin pensar que el desarrollo de la zona de estratos y niveles más altos vaya a generar un desplazamiento de quienes tradicionalmente han sido afectados por el mercado o el chiquero de Bazurto.

Para esta administración, Bazurto es en este momento la oportunidad de recuperar un espacio público porque además ese es otro argumento que deben tener en cuenta los cartageneros: los mercados públicos están considerados por la ley y la jurisdisprudencia espacios públicos que le pertenecen a las ciudades. No es que puedan ser cambiados para convertirlos en edificios. Estar definidos como espacio público significa que es de todos y que necesita ser defendido porque es imprescindible para la vida de la ciudad.

Los mercados son en el mundo una oportunidad, los mercados en Europa, por ejemplo, jalonan el turismo porque los visitantes van allí a conocer la vida de la gente, a saborear las comidas típicas.

El estudio de recuperación Bazurto no se le ha ocurrido a este gobierno porque sí, viene siendo un elemento de discusión de la renovación urbana total de Cartagena, incluso ya estudiado por el Banco Mundial. En el presente, bajo la gerencia del arquitecto Marcel Pérez, se están haciendo los estudios de recuperación del edificio como tal, que a la postre está destruido.

Ya estamos en la ruta de determinar lo que haga falta, tenemos abierta la discusión del plan parcial, y confiamos en que la decisión de la inversión para Bazurto se hará rápidamente, en este año probablemente, para que antes de dos años, si es posible, los cartageneros podamos disfrutar esta renovación”.

BAZURTO, UN SITIO DE ENCUENTRO: JOSÉ HENRIQUE Rizo

“El problema de Bazurto radica en la falta de autoridad, lo dejaron crecer más allá de lo que se necesitaba y dejaron que se perdieran todas las medidas que se tomaron para evitar que ahí (Bazurto) se produjera el mismo problema que se había presentado en el pasado en el Mercado de Getsemaní.

El proceso que se hizo con el traslado del Mercado de Getsemaní a Bazurto no se continuó, no se mantuvo y no se hizo el complemento que era el de construir la central de abastos que estaba previsto en ese entonces hacerse. Con el traslado al nuevo mercado se tuvieron muchas cosas presentes como un reglamento para localizar la gente y para establecer los recaudos, con el fin de que el puestero sólo pudiera cederlo con el consentimiento de las Empresas Públicas, con los arriendos definidos por éstas. Se formalizó un sistema de contrato, se hizo una sectorización del mercado, cerramiento del mercado para que pudiera tener un control y vigilancia. Pero lo primero que hicieron fue tumbar la cerca para poder entrar y salir como les diera la gana.

A Bazurto se le hizo toda una malla para poder abrirlo y cerrarlo con el fin de que pudiera haber vigilancia, orden y control. También se estableció que dentro del mercado sólo debía venderse lo que eran víveres y abarrotes. En Getsemaní todo estaba mezclado: ropa, carpintería, calzado. Y para estos comerciantes se hizo un sistema de almacenes, externo al mercado. Ese fue el planteamiento y así se comenzó Bazurto. Yo considero que con un sistema de planeación se puede recuperar Bazurto y lograr que sea nuevamente un mercado controlado, limpio y organizado. Para mi eso es posible, solo que hay que tener decisión. Lo que si es claro es que se deben investigar y analizar bien las causas que han motivado que Bazurto hoy en día sea un mercado desordenado y caótico y si no se investigan esas causas se volvería nuevamente a producir el mismo problema, en cualquier parte donde se quiera poner el mercado.

El traslado del Mercado de Bazurto a otra zona de la ciudad, no es la solución definitiva que acabaría con el caos en que se ha convertido Bazurto actualmente. No es fácil decir vamos a quitar a Bazurto. Hay que saber que significa exactamente el Mercado de Bazurto para los cartageneros, para los que allí compran y para los vendedores que ahí trabajan. En el mercado trabajan alrededor de unas 50 mil personas en multitud de oficios, es gente que vive en los alrededores y que pueden llegar a su sitio de trabajo a pie, esos son aspectos que hay que tener en cuenta, y que a la gente se le olvida, nada más porque ven a un Bazurto sucio, desbordado y caótico. De manera que hay que hacer una apreciación de por qué Bazurto está así y lo que puede significar si se muda a otro lado. Bazurto no es solamente un sitio de ventas y de trabajo para mucha gente, es un sitio de encuentro de gente que viene de los pueblos, esa es la única manera donde pueden encontrarse, intercambiar información y enviarse recados. Bazurto cumple una función social muy importante. De manera tal que no estoy de acuerdo con el traslado de Bazurto, porque ¿qué va a pasar con la gente que trabaja en Bazurto?, y que va a pasar con los que compran allí diariamente?”, afirma Rizo Pombo.

HAY QUE TRASLADARLO: FRANCISCO ANGULO

“El mercado debe ser trasladado. Si los estudios dicen que el sistema debe ser un solo mercado ubicado en equis sitio, pues que así se haga, pero no puede ser simplemente coger y poner el mercado en otro lote, para que después dentro de 10 años se tenga el mismo problema. Los mercados son el alma de los pueblos y por eso no se pueden trasladar y ya. Eso conlleva un proceso que es complejo. Lo primero que debe tenerse en cuenta a la hora de hacerse un traslado, es a la gente que está actualmente, no se puede emprender un plan de traslado del mercado sin tenerlos en cuenta, porque esto desencadenaría un problema social.”

“Tengo cierta reserva sobre el control policivo del sector. Por eso no es fácil decir que lo vamos a limpiar, a organizar y a reconstruir, porque ¿cómo hacer para que dentro de cinco años no se vuelva a presentar el mismo problema. Durante el gobierno de la doctora Judith Pinedo va a estar bien, pero cuando se acabe su mandato, ¿qué va a pasar?”.

En el sitio donde está localizado actualmente (el mercado) podría ejecutarse un proyecto mixto donde no sólo confluya el comercio, sino también la vivienda y las zonas de recreación.

Yo creo que el urbanismo moderno no es de hacer unas manchas, es decir de decretar una zona exclusiva para el comercio o de viviendas, sino que lo ideal es compartir una serie de actividades. Yo puedo tener viviendas y al lado comercio, así existió el Centro de Cartagena y todavía hace unos treinta años funcionaba fantásticamente bien. Esa zona la veo como la del futuro, porque está privilegiada”,

RAFAEL VERGARA, DIRECTOR DE DATT: ENTRE LO PÚBLICO Y LO PRIVADO:

“Además de la descentralización a futuro próximo, la solución en Bazurto es igual a organización. Organización espacial y de intereses. Existen áreas donde todos caben. En la avenida del Lago: si la venta del pescado fuera en una colmena disminuiría la aglomeración en la vía, igual sucede con el menudeo de otros perecederos. Con el cargue y descargue de los camiones hay abuso del espacio de parqueo, copando la zona de estacionamiento hoy convertido en almacén.

En la Pedro de Heredia el solo bus lo invaden los vendedores ambulantes porque los almacenes invaden el andén, existiendo al interior del mercado espacios suficientes para albergar los oferentes. Pasa lo mismo con la ruta que va de Globo Centro hacia la avenida del Lago que por el mal estado de la vía y la invasión transitan por la Pedro de Heredia.

La solución es integral o si no los 8 miembros del Datt, (4 por turno), seguirán perdiéndose en medio de la informalidad. Se necesitarían mínimo 20 (10 por turno) y 6 miembros de la Policía Nacional que apoyen diariamente en el despeje del espacio público y el control a los mototaxistas. Dicha solución está próxima pero depende de la acción conjunta de los diferentes entes para que su éxito sea duradero”.


GUILLERMO RAMÍREZ, REPRESENTANTE DE LOS VENDEDORES MAYORISTAS: NECESITA UN PRESUPUESTO ANUAL.

Bazurto necesita estar contemplado en el presupuesto anual de la administración. Necesita además la recuperación de su edificación central con sus respectivos servicios públicos y un plan que lo haga autosostenible para que garantice la prestación estable de estos servicios.

Cartagena necesita una central de acopio para que Bazurto recupere los espacios para la movilidad de peatones y vehículos.

CRISTÓBAL LEÓN, VENDEDOR AMBULANTE

Yo tengo 53 años de estar movilizándome en el mercado, primero en el de Getsemaní y luego aquí en Bazurto y en todo este tiempo lo que he visto es una falta de administración. Creo que Bazurto necesita ser trasladado para un lugar más grande o hacer otro mercado que complemente este.

Los vendedores debemos ser ubicados según los productos que vendamos para garantizar la lealtad en las ventas y facilitarle a los clientes las compras, también tienen que desocuparse los espacios públicos para que la gente venga con ganas a comprar. En tiempo de lluvia, la gente no quiere venir porque esto es un pantano; eso debe cambiar.

EZEQUIEL CORREA CASSIANI, VENDEDOR AMBULANTE HACE 40 AÑOS.

Yo creo que la gente va al mercado donde lo pongan. Si Bazurto lo dejan aquí tiene que ser reorganizado porque así como está, todos nos perjudicamos: los compradores y los vendedores.

FEDERICO CABARCAS, Vendedor Ambulante.

Yo no creo que el mercado esté mal ubicado, por el contrario esta es la mejor ubicación, ninguno de Crespo va a ir a La Cordialidad a comprar. Aquí estamos bien lo que sí se necesita es disciplina, una administración con voluntad de acabar con la desorganización que hay aquí.

LA SOLUCIÓN PARTE DE UN PLAN PARCIAL: RAÚL GALOFRE

“Un Plan Parcial de renovación urbana debe incluir entre otras acciones, la reubicación de los comercios minoristas que actualmente están instalados alrededor de la plaza de mercado de Bazurto; el ordenamiento del uso del suelo. Sería una buena idea constituirlo como un gran espacio público de acceso al mercado, con accesos peatonales desde la Avenida Pedro de Heredia, y acceso vehicular especialmente diseñado para vehículos de carga y desvío de vehículos de transporte público, con elementos de amoblamiento urbano que limiten el uso peatonal, con el fin de evitar accidentes y que regularían los sitios de cruce, paraderos y accesos al mercado. Esto implica un ejercicio de autoridad, de cumplimiento de las normas, y la construcción de consensos sociales que sólo pueden ser aportados por un Gobierno local y una sociedad comprometida con las soluciones.

Sin lo anterior no se garantiza ninguna solución y mucho menos que esta sea sostenible. Esto como introducción al tema ambiental. Es decir, actualmente se cuenta con la normatividad y las empresas e instituciones que garanticen, el uso y disfrute del espacio público como la Oficina de Espacio Público, la conservación del ambiente a cargo del Epa y el cumplimiento de normas sanitarias por parte de la Secretaría de Salud, por lo cual no se proponen soluciones, sino que se reclaman acciones básicas, aportadas por la administración del mercado: como ordenar los sitios y horarios para el almacenamiento y posterior recolección de residuos sólidos, disponer de un catastro de locales para el riegue de facturas de los servicios de gas, electricidad, acueducto, alcantarillado y aseo todos, en este caso particular, con implicaciones ambientales.

Para recuperar el Mercado de Bazurto, no es necesario recurrir a acciones geniales, sino a soluciones sencillas y prácticas, bien llevadas por quien tenga la responsabilidad en su momento y por supuesto, sin concesiones al ejercicio de autoridad y el respeto de las normas, acompañadas de todo el soporte técnico que los estudios aconsejen”.

Más en Facetas:
Las voces de Bazurto
El mercado despierta por la espalda

EL ÚNICO LUGAR DE CARTAGENA DONDE TODO SE ENCUENTRABazurto Town
Bazurto, obra maestra oculta por la informalidad

Bazurto, obra maestra oculta por la informalidad


La arquitecta Sandy Lián Barrios dice que los cartageneros sufren el mercado de Bazurto, pero no se toman la molestia de observarlo, más allá del caos, el hacinamiento, los trancones, la contaminación y el desorden.

Ella lo vio y analizó no sólo como cartagenera —que siente un gran cariño por esa bella estructura en forma de caracucha o de abanico, depende desde dónde se mire, que armoniza perfectamente con el Cerro de la Popa y cuya importancia no sólo es arquitectónica sino cultural y social— también como profesional que valora el ordenamiento urbano.


Lo que más la impacta es su volumetría interna. Es hermosa y guarda una armonía perfecta con sus alturas y circulaciones. Son espacios radiales muy bien concebidos y limpios: todos los locales conducen a la plaza central (zona de descargue). Al interior, tiene una doble altura donde sus creadores, los arquitectos Manuel Delgado y Gastón Lemaitre previeron el funcionamiento de una cafetería. Sandy está de acuerdo. Ese debe ser su uso, en caso que reestructuren el mercado y lo dejen como uno sectorial.

“A pesar del desorden y del caos, el mercado mantiene una organización interna que le permite funcionar como una máquina, como un corazón palpitante que sangra y nutre a los cartageneros y a sus municipios”. Los productos están localizados por sectores: frutas, verduras y legumbres; tubérculos, productos secos, carnes frías, cafetería, zonas de almacenamiento, cacharrería, servicios generales y de carnes, entre otros.

Es el corazón vital de Cartagena. Allí se vive a otro ritmo. Nada tiene que ver la desmesura que empieza desde las 2:30 de cada mañana en medio del caos, el agite, la actividad frenética de camiones y hombres que con más de 600 productos llegan desde distintas regiones con el apacible y lento transcurrir del resto de la ciudad.
Esa intensidad azarosa, ese esfuerzo supremo expele los resultados de ese desorden, de esa invasión de todos los espacios con olores nauseabundos que sólo son los síntomas de esa enfermedad profunda que afecta a toda la ciudad.

A pesar de haber sido desahuciado hace muchos años ese corazón, que es el mercado para la ciudad, tiene solución. La arquitecta lo conoce perfectamente y asegura que el problema no es el mercado sino la ciudad: la falta de autoridad y de voluntad.
“El problema no es el mercado sino las presiones e intereses individuales que no han permitido una solución definitiva, pero si se analiza pensando en la mejor solución urbana para la ciudad verán que es fácil”.

PRIMER PASO

El primer paso es sacar de ese lugar, en el punto más estrecho de la ciudad, a los aproximadamente 200 comerciantes mayoristas que tiene la única plaza de abastos de Cartagena.

Una vez construida la central y trasladados allí los mayoristas, el mercado será liberado de una gran presión, muchas bodegas quedarán libres y entonces sí, la Alcaldía podrá planear el futuro no sólo de Bazurto sino de los cinco barrios de sus alrededores, los mismos que durante la casi totalidad de los 30 años de su existencia en ese lugar han sido los máximos damnificados del desbordamiento descontrolado, que invadió sus espacios y acabó con su calidad de vida.
La solución no está en dejar el mercado o sacarlo totalmente de allí y destinar ese espacio para otros usos. Eso significa —conceptúa Raúl Galofre Ballesteros, ingeniero civil especializado en urbanismo— sólo trasladar el problema a un sitio nuevo, como ocurrió con el paso del mercado de Getsemaní a Bazurto.
“Queremos llevar el mercado a otro lugar para que nuestro colectivo social pueda decir que solucionó años de falta de autoridad. Pero las causas sociales del descontrol no han desaparecido, nuestra falta de autoridad sigue allí. Basta con mirar la forma en que se está desarrollando el triángulo de desarrollo social (por la Terminal de Transporte) para corroborarlo.

“Hacia el futuro, ¿qué haremos con una megaestructura que no tiene límites naturales para su expansión urbana como sí lo tuvieron el Arsenal y Bazurto? Será una tragedia urbana más para Cartagena, si al tiempo que construimos esta central de abastos, tan necesaria, no cambiamos nuestro modo de ejercicio de autoridad y Gobierno”, dice Raúl Galofre.

Sandy Lián coincide plenamente con Galofre y agrega que hay que empezar por construir la central de abastos.

“Ninguna administración puede decir que va a resolver el problema si no realiza antes el proyecto de la central de abastos. Después puede entrar a organizar a Bazurto y organizar otros sectoriales”.

El edificio del mercado —dice— es una de las mejores obras de arquitectura de la ciudad. No fue un volumen traído y puesto ahí. Se hizo analizando las condiciones del sitio y el uso para el que se destinaría.

Varias generaciones de bolivarenses encontraron allí el sustento para sus familias. Bazurto los acogió a todos. Algunos económicamente bien. Otros sin ningún dinero ni oportunidad.

“Nosotros lo hemos dejado destruir, pero no podemos echarle la culpa al mercado, sino a las administraciones distritales y a los cartageneros en general. Para muchos es horrible, pero es un sector que recuperado es muy importante para la ciudad, como puede ser el Centro Histórico. Sólo pensar en destruirlo sería un atentado contra nuestro patrimonio arquitectónico”.

EJES DE LA PROPUESTA

El trabajo para la especialización de Sandy, “Análisis y propuesta urbana, sector del mercado de Bazurto” tiene como elemento innovador la integración, a la futura solución, de los cinco barrios directamente afectados por su funcionamiento: Barrio Chino, Martínez Martelo, Alcibia, El Prado y La Quinta.
“Los uno a través de grandes alamedas peatonales alrededor de la ciénaga de Las Quintas, ciclovías, arborización y la recuperación del espacio público. Es muy fácil integrarlos pues desde cuando se construyó están perfectamente unidos al mercado a través de las vías. Lo único que habría que sacrificar, para restablecer esa comunicación, es una pequeña manzana, como una cuchilla, debajo del puente”.
Lo fundamental de la propuesta urbanística es la solución integral y el ordenamiento de los comerciantes, tanto de los informales como de los formales, que están adentro y también los de afuera.

Muchos espacios públicos están siendo tomados y se construyen edificios sin que pase nada. Hasta la entrada principal fue tomada por construcciones formales y la invasión de canales sigue.

PUNTOS CLAVE

Es indispensable —propone Sandy— recuperar urbanística y ambientalmente el sector de Bazurto, los caños de arroyos y aguas lluvias provenientes de las faldas del Cerro de la Popa, integrándolos al proyecto y el borde de la Ciénaga de Las Quintas a lo largo de la avenida del Lago.

Zonificar el comercio, al interior del edificio principal y eliminarle todas las adiciones estructurales que no estuvieron concebidas en el diseño original, recuperando su imagen, vías y espacios públicos. Deberán dejar en el edificio sólo 1.230 colmenas, tal como estaba en el diseño. Hoy son 2.500.
Hacer nuevamente el cerramiento del edificio para impedir que los espacios recuperados sean ocupados otra vez.

Organizar a los vendedores ambulantes que están sobre la avenida Pedro de Heredia, la Cristanto Luque y la avenida del Lago, exigiendo que cumplan las normas y el proyecto de reubicación en la antigua fábrica de Hielo Imperial y en las bodegas de Flor del Campo y dotar a la comunidad de áreas recreativas, de esparcimiento y de un mobiliario urbano adecuado.

lunes, 12 de mayo de 2008

EL MONJE QUE VENDIO SU FERRARI PARTE II

Para el día martes 13 de mayo es el segundo taller del monje que vendio su ferrari del capitulo VI al X.

El día 27 de mayo se realizara la sustentacion final del monje que vendio su ferrari. Hubo cambio de planes y TODOS deben realizar una obra de teatro del libro.

Se calificara el contenido de la obra, preparación y originalidad.

La sustentación tiene un valor del 40%, talleres 30%, Blog 30%.

Apología de la carta a García.

El pasatiempo literario que va a leer usted, amigo, "UNA CARTA A GARCÍA"; fue escrito de sobremesa, una tarde, en el corto término de una hora. Pasó esto el 22 de Febrero de 1899, aniversario del natalicio de Jorge Washington y en Marzo del mismo año ya se había publicado en la revista "Philistine". Fue algo que brotó caliente de mi corazón y lo escribí tras un día gastado en la pesada faena de excitar a infelices sumidos en los limbos de una innacción criminal a que se tornasen hombres auténticos, radiactivos. Pero la verdadera idea creadora brotó de labios de mi hijo Bert, cuando en el curso de la conversación entre taza y taza de té, sugirió que el héroe verdadero de la guerra de independencia de Cuba había sido Rowan.

"Si, dijo mi hijo, porque Rowan fue quien en la hora oportuna, culminante, llevó a cabo el hecho único, necesario; llevar el mensaje a García".

La frase me hirió como un rayo. Sí, exclamé, el muchacho tiene razón: el héroe es siempre aquel que cumple su misión, el que lleva la carta a García. Corrí a mi escritorio y de un tirón de uno a otro cabo, escribí: "UNA CARTA A GARCÍA".

Tan poco caso hice a mi escrito, que fue publicado en la revista sin encabezamiento siquiera.
La edición salió y empezaron a llover pedidos por docena, por cincuenta, por cien ejemplares, de la revista, y cuando THE AMERICAN NEWS CO., pidió mil ejemplares, pregunté lleno de asombro a uno de mis ayudantes qué era lo que en ese número de la revista levantaba tal polvareda; con asombro oí la respuesta: "Esa historia tuya acerca de García".

Al día siguiente recibí un telegrama de George H. Daniels del New York Central Railroad, que decía: "deme el precio de 100,000 ejemplares de artículo de Rowan, en forma de folleto, con un aviso en la portada sobre el Empire State express, y diga cómo puede hacer la entrega".
Contesté dando el precio y avisando que la entrega se podía hacer en dos años. Disponíamos de tan pocos elementos, que eso de imprimir 100,000 ejemplares, nos parecía una empresa temeraria. El resultado fue que dí permiso a Mr. Daniels para reimprimir el artículo por su cuenta. Hízolo en ediciones de a medio millón de folletos. Dos o tres lotes de a 500,000 fueron puestos en circulación y además fue reproducido por cerca de 200 revistas y periódicos y traducido a todas las lenguas vivas.
En los tiempos en que Mr. Daniels distribuía "LA CARTA A GARCÍA", vino a los Estados Unidos el Príncipe Kilakoff, director de los ferrocarriles rusos. Y como dicho príncipe fuese huesped del New York Central y saliera a una gira por todo el país bajo la dirección personal de Mr. Daniels, conoció el folleto y se interesó por él más, quizá por ser Mr. Daniels quien lo repartía y por la gran cantidad que vio circular, de mano en mano, que por cualquier otra causa.
Lo cierto del caso fue que, de vuelta a su país, lo hizo traducir al ruso e hizo repartir sendos ejemplares a los empleados de todos los ferrocarriles del imperio. De Rusia pasó a Alemania, a Francia, a España, a Turquía, al Indostán, a la China...

Durante la guerra rusa-japonesa, cada soldado ruso que iba al frente llevaba un ejemplar de "LA CARTA A GARCÍA". Al encontrar los japoneses el folleto en poder de todos y cada uno de los prisioneros de guerra, concluyeron que debía ser algo excelente y lo vertieron a su idioma. Por orden de Mikado fue repartido a cada uno de los empleados del gobierno, militares o civiles.
Alrededor de 40,000,000 de ejemplares de "LA CARTA A GARCÍA" han sido impresos, siendo esta la mayor circulación que una obra, en vida de su autor, haya logrado en tiempo alguno de la historia, gracias a una serie de afortunados incidentes.

CARTA A GARCIA i

Hubo un hombre cuya actuación en la guerra de Cuba, culmina como un astro en su perihelio.
Sucedió que cuando hubo estallado la guerra entre España y los Estados Unidos, palpóse clara la necesidad de un entendimiento inmediato entre el Presidente de la Unión Americana y el General Calixto García. Pero, ¿cómo hacerlo? Hallábase García en esos momentos Dios sabe dónde en alguna serranía perdida en el interior de la Isla. Y era precisa su colaboración. Pero, ¿cómo hacer llegar a sus manos un despacho? ¿Qué hacer?

Alguien dice al Presidente: "Conozco a un hombre llamado Rowan. Si alguna persona en el mundo es capaz de dar con García es él: Rowan".

Cómo el sujeto que lleva por nombre Rowan toma la carta, guárdala en una bolsa que cierra contra su corazón, desembarca a los cuatro días en las costas de Cuba, desaparece en la selva primitiva para reaparecer de nuevo a las tres semanas al otro extremo de la Isla, cruzando un territorio hostil, y entrega la carta a García, son cosas de las cuales no tengo especial interés narrar aquí. El punto sobre el cual quiero llamar la atención es éste:

"McKinley da a Rowan una carta para que la lleve a García. Rowan toma la carta y no pregunta: ¿en dónde podré encontrarlo?".

¡Por Dios vivo!, que aquí hay un hombre cuya estatua debería ser vaciada en bronces eternos y colocada en cada uno de los colegios del universo. Porque lo que debe enseñarse a los jóvenes no es esto o lo de más allá; sino vigorizar, templar su ser íntegro para el deber, enseñarlos a obrar prontamente, a concentrar sus energías, a hacer las cosas, "a llevar la carta a García".

El General García ya no existe. Pero hay muchos Garcías en el mundo. Qué desaliento no habrá sentido todo hombre de empresa, que necesita de la colaboración de muchos, que no se haya quedado alguna vez estupefacto ante la imbecilidad del común de los hombres, ante su abulia, ante su falta de energía para llevar a término la ejecución de un acto.
Descuido culpable, trabajo a medio hacer, desgreño, indiferencia, parecen ser la regla general. Y sin embargo no se puede tener éxito, si no se logra por uno u otro medio la colaboración completa de los subalternos, a menos que Dios en su bondad, obre un milagro y envie un ángel iluminador como ayudante.

El lector puede poner a prueba mis palabras: llame a uno de los muchos empleados que trabajan a sus órdenes y dígale: "Consulte usted la Enciclopedia y hágame el favor de sacar un extracto de la vida de Corregio". ¿Cree usted que su ayudante le dirá: "sí señor", y ponga manos a la obra?
Pues no lo crea. Le lanzará una mirada vaga y le hará una o varias de las siguientes preguntas:
¿Quién era él?
¿En qué Enciclopedia busco eso?
¿Está usted seguro de que esto está entre mis deberes?
¿No será la vida de Bismark la que usted necesita?
¿Por qué no ponemos a Carlos a que busque eso?
¿Necesita usted de ello con urgencia?
¿Quiere que le traiga el libro para que usted mismo busque allí lo que necesita?
Diga: ¿para qué quiere saber eso? Y apuesto diez contra uno a que después de que usted haya respondido íntegramente el anterior cuestionario y haya explicado el modo de verificar la información y para qué la necesita usted, el prodigioso ayudante se retirará y buscará otro empleado para que le ayude a buscar a "GARCÍA" y regresará luego a informarle que tal hombre no existió en el mundo.
Puede suceder que yo pierda mi apuesta, pero si la ley de los promedios es cierta, no la perderé. Y si usted es un hombre cuerdo no se tomará el trabajo de explicarle a su ayudante que Corregio se busca en la C y no en la K; se sonreirá usted y suavemente le dirá: "dejemos eso". Y buscará usted personalmente lo que necesita averiguar.
Y esta incapacidad para la acción independiente, esta estupidez moral, esta atrofia de la voluntad, esta mala gana para remover por sí mismo los obstáculos, es lo que retarda el bienestar colectivo de la sociedad. Y si los hombres no obran en su provecho personal, ¿qué harán cuando el beneficio de su esfuerzo sea para todos?

Se palpa la necesidad de un capataz armado de garrote. El temor de ser despedidos el sábado por la tarde es lo único que retiene a muchos trabajadores en su puesto. Ponga un aviso solicitando un secretario, y de cada diez aspirantes, nueve no saben ni ortografía ni puntuación.
¿Podrían tales gentes llevar la carta a García?

Continuación de la carta a García

En cierta ocasión me decía el jefe de una gran fábrica: "Ve usted a ese contador que está allí?"
"Lo veo, ¿y qué?"
"Es un gran contabilista; pero si lo envio a la parte alta de la ciudad con cualquier objeto, puede que desempeñe la misión correctamente; pero puede ser también que en su viaje se detenga en cuatro cantinas y al llegar a la calle principal de la ciudad haya olvidado absolutamente a qué iba". ¿Podría confiársele a un tío semejante la carta para García?

En los últimos tiempos es frecuente oir hablar con gran simpatía del pobre trabajador víctima de la explotación industrial, del hombre honrado, sin trabajo, que por todas partes busca inútilmente emplearse. Y a todo esto se mezclan palabras duras contra los que están arriba, y nada se dice del jefe de industria que envejece prematuramente luchando en vano por enseñar a ejecutar a otros un trabajo que ni quieren aprender ni les importa; ni de su larga y paciente lucha con colaboradores que no colaboran y que sólo esperan verlo volver la espalda para malgastar el tiempo. En todo almacén, en toda fábrica, hay una continua renovación de empleados. El jefe despide a cada instante a individuos incapaces de impulsar su industria y llama a otros a ocupar sus puestos. Y esta escogencia no cesa en tiempo alguno ni en los buenos ni en los malos. Con la sola diferencia de que cuando hay escasez de trabajo la selección se hace mejor; pero en todo tiempo y siempre el incapaz es despedido; "la ley de la supervivencia de los mejores se impone".

Por interés propio todo patrono conserva a su servicio a los más hábiles: aquellos capaces de llevar la carta a García.
Conozco a un hombre de facultades verdaderamente brillantes, pero inhábil para manejar sus propios negocios y absolutamente inútil para gestionar los ajenos, porque lleva siempre consigo la insana sospecha de que sus superiores lo oprimen o tratan de oprimirlo. Ni sabe dar órdenes ni sabe recibirlas. Si se enviara con él la carta a García, contestaría muy probablemente: "llévela usted". Hoy este hombre vaga por las calles en busca de oficio, mientras el viento silba al pasar entre las hilachas de su vestido. Nadie que lo conozca se atreve a emplearlo por ser él un sembrador de discordias. No le entra la razón y sólo sería sensible al taconazo de una bota número 45 de doble suela.
Comprendo que un hombre tan deformado moralmente merece tanta compasión como si lo fuera físicamente; pero al compadecerlo recordemos también a aquellos que luchan por sacar triunfante una empresa, sin que sus horas de trabajo estén limitadas por el pito de la fábrica, y cuyo cabello se torna prematuramente blanco en la lucha tenaz por conservar sus puestos a individuos de indiferencia glacial, imbéciles e ingratos que le deben a él el pan que se comen y el hogar que los abriga.
¿Habré exagerado demasiado? Puede ser; pero cuando todo el mundo habla de los trabajadores, así, sin distinción ninguna; quiero tener una frase de simpatía para el hombre que logra éxito; para aquél que luchando contra todos los obstáculos, dirige los esfuerzos de los otros, y cuando ha triunfado, sólo obtiene por recompensa --si acaso-- pan y abrigo. Yo también he trabajado a jornal y me he hecho la comida con mis propias manos; he sido patrono y puedo juzgar por experiencia propia y sé que hay mucho que decir de parte y parte. La pobreza no da excelencia por sí sola; los harapos no son recomendación; no todos los patronos son duros y rapaces, ni todos los pobres son virtusosos.
Mi corazón está con aquellos obreros que trabajan lo mismo cuando el capataz está presente que cuando está ausente. Y el hombre que se hace cargo de una carta para García y la lleva tranquilamente sin hacer preguntas idiotas, y sin la intención perversa de arrojarla en la primera alcantarilla que se encuentra al paso, y sin otro objetivo que llevarla a su destino; a este hombre jamás se le despedirá de su trabajo, ni tendrá jamás que entrar en huelga para obtener un aumento de salario. La civilización es una lucha prolongada en busca de tales individuos. Todo lo que un hombre de esta clase pida, lo tendrá; lo necesitan en todas partes; en las ciudades, en los pueblos, en las aldeas, en las oficinas; en las fábricas; en los almacenes. El mundo los pide a gritos, el mundo está esperando siempre ansioso el advenimiento de hombres capaces de llevar la carta a García.
El mundo confiere su mejores premios tanto en honores como en dinero, a una sola cosa: a la iniciativa.

¿Qué es la iniciativa?

¿Qué es la iniciativa? Puedo definirla en pocas palabras: hacer, lo que se debe de hacer, bien hecho; sin que nadie lo mande.

A quien hace una cosa bien hecha sin que nadie se lo ordene, sigue aquel que la hace bien cuando se le ha ordenado una sola vez, es decir; aquéllos que saben llevar la carta a García. Estos reciben altos honores, pero su pago no guarda la misma proporción.

Vienen luego aquéllos que obran sólo cuando se les ha dado la orden por dos veces; no reciben honores y sólo tienen un pago pequeño.

Se encuentran después los que hacen una cosa bien hecha, pero sólo cuando la necesidad los aguijonea; en vez de honores reciben la indiferencia y se les paga con una miseria. Estos tales emplean la mayor parte de su tiempo refiriendo historias de su mala suerte.

Todavía en una escala inferior están aquéllos que no hacen nada bien hecho, aún cuando algún compañero se lo enseñe a hacer y permanezca a su lado para cerciorarse de que lo hacen; éstos pierden constantemente sus puestos y reciben como pago el desprecio que se merecen, a menos que por suerte tengan un padre rico, y en este caso el destino los acecha en su camino hasta descargarles un recio golpe.

¿A qué clase pertenece usted?